La Diputación Provincial de Castellón ha reeditado Olivos de Castellón. Paisaje y cultura, una obra dedicada a los olivos milenarios de la provincia que vuelve a circular dos décadas después de su primera publicación. La vicepresidenta provincial, María Ángeles Pallarés, ha defendido que el libro permite “conocer, valorar y proteger” uno de los “grandes tesoros naturales, culturales y paisajísticos” del territorio.
Un libro de referencia sobre el olivar castellonense
Según ha explicado la institución provincial, la reedición recupera el espíritu de la edición original y reúne trabajos fotográficos de Pascual Mercé junto con textos de Fina Gonell, Bernabé Moya, Arturo Oliver y Ferran Olucha. La obra ofrece una visión amplia de los olivos milenarios de Castellón y aborda su biología, morfología, cultivo y explotación.
La publicación incorpora cerca de doscientas imágenes que, según el texto difundido por la Diputación, convierten el tronco, la copa, la raíz y el vuelo de cada ejemplar en un “paisaje emocional”. El libro fue declarado en su momento de Interés Turístico Nacional por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.
Patrimonio, desarrollo rural y economía local
Pallarés ha enmarcado esta reedición en el compromiso del equipo de gobierno provincial con la conservación y la puesta en valor de un “patrimonio vivo” que, en sus palabras, forma parte de la identidad de Castellón y tiene potencial como motor de desarrollo rural, turístico y económico. También ha afirmado que los olivos milenarios son “uno de los tesoros más valiosos que la naturaleza nos ha regalado” y los ha descrito como “reliquias vivas” que han sobrevivido a epidemias, sequías, heladas y guerras.
La vicepresidenta provincial ha añadido que la Diputación quiere que el patrimonio del olivar siga en uso y sea reconocido como un eje que ordena economías locales, define paisajes, inspira arquitecturas y alimenta una gastronomía de excelencia, además de sostener una identidad compartida. En esa línea, ha señalado que la institución reforzará su colaboración con ayuntamientos, cooperativas, almazaras, ferias y asociaciones, y mantendrá acciones de promoción orientadas a la calidad agroalimentaria, la diferenciación y el arraigo del conocimiento.
“Hoy, al reeditarlo, refrendamos la vigencia de una mirada que sigue siendo necesaria para comprender quiénes somos y qué paisaje compartimos”, ha dicho Pallarés.