Castellón recibe 8,3 millones para renovar su campo: 158 agricultores jóvenes y nuevos toman el relevo en la provincia

La Generalitat concede 158 ayudas por 8,3 millones a jóvenes y nuevos agricultores en Castellón, el 29% del total valenciano, para impulsar el relevo generacional en el sector agrario.

Guardar

cinturó verd castello campo
cinturó verd castello campo

El campo castellonense afronta uno de sus retos más urgentes: encontrar quien lo trabaje cuando la generación que lo conoce de toda la vida ya no pueda hacerlo. El envejecimiento de los agricultores y el abandono de tierras no son tendencias nuevas, pero sí cada vez más acuciantes. La Generalitat Valenciana ha dado un paso concreto para revertirlo: 158 ayudas concedidas en la provincia de Castellón, con una inversión total de 8,3 millones de euros, destinadas a jóvenes y nuevos agricultores que apuestan por hacer del campo su modo de vida.

Castellón, protagonista del 29% de las ayudas valencianas

Las cifras hablan por sí solas. De las 548 ayudas concedidas en toda la Comunitat Valenciana, con un importe global de 27,44 millones de euros, casi tres de cada diez corresponden a la provincia de Castellón. De las 158 ayudas provinciales, 130 están dirigidas a jóvenes agricultores y ganaderos —personas de entre 18 y 40 años que se incorporan al sector por primera vez— y 28 a nuevas incorporaciones de profesionales de entre 41 y 56 años.

El importe medio que cada beneficiario recibirá no es menor: 54.923 euros de media para los jóvenes agricultores y ganaderos, y 43.214 euros para los nuevos profesionales incorporados al sector. Cantidades que, en muchos casos, pueden marcar la diferencia entre arrancar una explotación o abandonar la idea antes de empezar.

"En la provincia de Castellón se han concedido 158 ayudas, de las que 130 corresponden a jóvenes y 28 a nuevas incorporaciones, con una inversión de 8,3 millones de euros" - Vicente Tejedo, secretario Autonómico de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana

Estas subvenciones se enmarcan en el Plan Estratégico de la Política Agraria Común (PAC) de España 2023-2027 y cuentan con financiación proveniente del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y de la propia Generalitat Valenciana. No es, por tanto, un esfuerzo exclusivamente autonómico, sino una apuesta compartida entre administraciones que reconoce la urgencia del problema.

La Plana Alta, epicentro de la renovación agraria comarcal

En la comarca de la Plana Alta, la Conselleria de Agricultura ha concedido 42 ayudas para favorecer el relevo generacional: 36 para jóvenes agricultores y ganaderos, y seis para nuevos profesionales. En conjunto suman 2,24 millones de euros y su impacto es tangible sobre el territorio: las actuaciones afectarán a 596 hectáreas de cultivo, un espacio equivalente a más de 800 campos de fútbol reconvertidos en tierra productiva.

Los cultivos que protagonizan este proceso de renovación son reveladores del paisaje agrario castellonense. El almendro lidera con 386 hectáreas, seguido por el olivar con 87, los cítricos con 31 y las hortalizas con 18. Además, se recuperarán 17 hectáreas que habían dejado de producir, un dato que refleja algo más que una estadística: detrás de cada hectárea recuperada hay un trozo de monte o de marjal que vuelve a tener sentido económico y ambiental.

La dimensión ganadera de estas explotaciones no es menos llamativa. Los beneficiarios de la Plana Alta suman en conjunto 214.810 aves, 12.245 cabezas de porcino, 4.766 de ovino-caprino y 35 de vacuno. Una cabaña que da idea de la diversidad y el peso real que este tipo de explotaciones tienen en la economía rural de la comarca.

Un reto estructural que va más allá de los números

La Comunitat Valenciana es el territorio con más superficie agraria abandonada de España, con 176.446 hectáreas sin cultivar, y uno de los que presenta mayor envejecimiento de su población agraria. En ese contexto, la convocatoria de 29 millones de euros se convierte en la más alta de la historia destinada al relevo generacional en el sector agrario valenciano. No es un dato menor para una región que históricamente ha construido buena parte de su identidad en torno a la huerta, el naranjo y la ganadería de montaña.

Vicente Tejedo realizó estas declaraciones durante su visita al municipio de Almassora, donde participó en la festividad de Les Calderes con motivo de la celebración de Santa Quitèria, una tradición recientemente declarada Fiesta de Interés Turístico Autonómico de la Comunitat Valenciana. El marco no fue casual: una celebración con raíces hondas en la cultura rural castellonense sirvió de escenario para anunciar medidas que pretenden garantizar que esa misma cultura tenga quien la herede. Porque los campos de almendros, los corrales con ovejas y las huertas de cítricos no se sostienen solos: necesitan manos jóvenes, proyectos viables y, también, respaldo económico para quienes decidan quedarse.