El incendio forestal que desde el pasado sábado afecta a la Sierra de Espadán empieza a dar un ligero respiro a algunos municipios de Castellón. Tras cinco días de intensa lucha contra las llamas, las autoridades han acordado levantar el confinamiento de los cascos urbanos de La Vilavella, Betxí y gran parte de Onda, mientras que otras quince localidades continúan desalojadas por la evolución del fuego.
La decisión se adoptó ayer martes tras la última reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI), donde se constató que el incendio sigue activo, pero que su avance se ha ralentizado. Paralelamente, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) confirmó que el satélite Meteosat ha detectado este miércoles puntos calientes menos intensos y de menor extensión en la Sierra de Espadán, especialmente en las zonas de Artana y l'Alcúdia de Veo.
Estos son los municipios que recuperan parte de la normalidad
A partir de la medianoche ha quedado levantado el confinamiento en el casco urbano de La Vilavella, aunque sus vecinos todavía no pueden consumir agua del grifo. Durante al menos 72 horas deberán utilizar agua embotellada para beber y cocinar, mientras que el suministro domiciliario solo podrá destinarse a tareas de higiene o riego.
También recupera parcialmente la normalidad Onda, donde se ha desconfinado el núcleo urbano. Sin embargo, la urbanización Nueva Onda continúa confinada y la pedanía de Artesa permanece evacuada, por lo que la situación sigue siendo de máxima precaución. En Betxí también finaliza el confinamiento del casco urbano, aunque las urbanizaciones Solaig, Montserrat y Penya Negra continúan bajo restricciones por motivos de seguridad.
Las localidades que siguen desalojadas
Pese a la mejora registrada en algunos puntos, la emergencia continúa afectando de lleno al interior de la provincia. Permanecen evacuados los municipios de Aín, Alcudia de Veo, Alfondeguilla, Tales, Eslida, Artana, Sueras, Villamalur, Torralba del Pinar, Ayódar, Fuentes de Ayódar, Chóvar, Azuébar y Almedíjar.
En total, siguen activas las evacuaciones de quince núcleos urbanos completos y una pedanía, con alrededor de 7.000 personas fuera de sus viviendas. De ellas, unas 400 permanecen alojadas en espacios habilitados en Onda, Segorbe, Nules y Moncofa, mientras que una veintena continúa hospedada en hoteles.
El incendio sigue activo
Aunque la evolución es más favorable que en jornadas anteriores, el incendio todavía no está controlado. Las llamas han calcinado ya alrededor de 10.000 hectáreas y el perímetro alcanza los 75,5 kilómetros, lo que obliga a mantener un amplio dispositivo de extinción. Durante esta jornada trabajan sobre el terreno 27 medios aéreos y más de 400 efectivos, que continúan consolidando el perímetro para evitar reactivaciones del fuego.
Las autoridades insisten en que nadie acceda a la zona afectada, ya que el incendio sigue activo y cualquier desplazamiento puede dificultar el trabajo de los equipos de emergencia. Asimismo, recuerdan la importancia de seguir únicamente la información difundida por los canales oficiales y respetar las indicaciones de los servicios de seguridad.