Las carreteras de Castellón tendrán una nueva regla que los conductores deberán tener muy presente cuando se encuentren con una bicicleta. A partir del próximo 1 de octubre de 2026, adelantar a un ciclista fuera de poblado ya no consistirá únicamente en dejar la distancia de seguridad: también habrá que reducir la velocidad al menos 20 km/h respecto al límite de la vía.
El cambio forma parte de la reforma del Reglamento General de Circulación que introduce nuevas medidas para aumentar la protección de los usuarios vulnerables de la vía. La modificación afecta a todo el territorio nacional y, por tanto, también a las carreteras de la provincia de Castellón. Así, cuando un vehículo encuentre a un ciclista circulando por una carretera fuera de poblado y quiera adelantarlo, deberá reducir su velocidad antes de comenzar la maniobra y mantener esa reducción durante todo el adelantamiento.
La reforma mantiene además una de las reglas fundamentales para este tipo de adelantamientos: habrá que dejar al menos 1,5 metros de separación lateral con la bicicleta. Y la exigencia aumenta en determinadas carreteras. Cuando la calzada tenga más de un carril por sentido, el conductor tendrá que realizar un cambio completo de carril para adelantar al ciclista.
La medida puede tener especial incidencia en los desplazamientos por las carreteras interurbanas de Castellón, donde coinciden durante todo el año vehículos a motor y ciclistas. La nueva regulación pretende que la maniobra se realice con una mayor diferencia de velocidad y con más espacio entre ambos usuarios.
Cinco metros en las calles de Castellón
La reforma no se queda en las carreteras. También introduce una modificación específica para la circulación de bicicletas dentro de las ciudades y municipios. Cuando un ciclista circule delante de un vehículo a motor por el mismo carril, el conductor deberá mantener una distancia mínima de cinco metros. Esta nueva distancia de seguridad será especialmente relevante en las calles urbanas en las que bicicletas y vehículos compartan espacio.
La normativa también establece que los ciclistas circularán preferentemente por el centro del carril cuando las condiciones de seguridad lo permitan. Además, en determinadas calles urbanas de un único carril y con una velocidad máxima de 30 km/h o inferior, los ayuntamientos podrán permitir, previa señalización, que las bicicletas circulen en ambos sentidos.
La reforma introduce cambios que afectan directamente a quienes circulan en bicicleta. Entre ellos, se establece que podrán adelantar a otros vehículos por la derecha o por la izquierda, dependiendo de cuál de las dos opciones resulte más segura. También podrán rebasar a vehículos detenidos o que circulen realizando paradas frecuentes en situaciones de retención y en determinadas intersecciones reguladas por semáforos.
Una maniobra que puede acabar en multa y pérdida de puntos
No respetar las condiciones establecidas para adelantar a un ciclista puede tener consecuencias para el conductor. La normativa considera grave adelantar poniendo en peligro o entorpeciendo a ciclistas o sin respetar la separación mínima establecida. La DGT señala que este tipo de infracciones puede conllevar una multa de hasta 200 euros y la pérdida de puntos en los supuestos previstos por la normativa de tráfico.
Por tanto, desde el 1 de octubre los conductores que recorran las carreteras de Castellón tendrán que incorporar una nueva referencia a una maniobra muy habitual: al adelantar a una bicicleta fuera de poblado deberán hacerlo 20 km/h por debajo del límite de la vía, mantener el metro y medio de separación y cambiar completamente de carril cuando existan varios carriles por sentido.
La reforma del Reglamento General de Circulación entrará en vigor con carácter general el 1 de octubre de 2026, aunque algunas de las medidas incluidas en el real decreto tienen una fecha de aplicación posterior.