El desplome repentino de la parte superior de la fachada de una vivienda en el número 25 de la calle Barrachina ha generado este miércoles momentos de tensión en Castellón y ha obligado a activar un amplio dispositivo de emergencia para asegurar la zona.
La Policía Local de Castelló y el Servicio Municipal de Bomberos han intervenido para asegurar la zona. El suceso ha provocado momentos de preocupación en la zona, aunque no se han registrado daños personales.
Y es que pesar de lo aparatoso del suceso, con cascotes que se han esparcido por toda la calle, no se han registrado heridos, ya que el inmueble se encontraba deshabitado en el momento del colapso.
Según ha informado la Policía Local, el desprendimiento ha afectado a la parte alta de la estructura, generando la caída de materiales a la vía pública y obligando a acordonar el entorno para garantizar la seguridad de los viandantes.
Actuación de los bomberos
Hasta el lugar se han desplazado efectivos de los bomberos municipales, que han iniciado de inmediato las labores de aseguramiento del edificio. Su intervención se ha centrado en la retirada de elementos inestables y materiales sueltos que podían suponer un riesgo adicional.
Para estas tareas se ha utilizado una grúa, con la que se han retirado objetos y restos de la parte superior del inmueble con el objetivo de evitar una sobrecarga en la estructura dañada. En paralelo, los servicios técnicos municipales han llevado a cabo una revisión del estado del edificio para evaluar posibles riesgos estructurales.
Además, el Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) ha informado de la asistencia sanitaria a dos mujeres que han sufrido una crisis de ansiedad a consecuencia del incidente. Ambas han sido atendidas por una unidad de Soporte Vital Básico desplazada al lugar.
Las autoridades mantienen la zona asegurada mientras continúan las labores de evaluación y limpieza, a la espera de determinar el alcance total de los daños en el inmueble afectado.